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sábado, 11 de febrero de 2017

LA VERDAD SE DEFIENDE

Las mal llamadas “Terapias Reparativas” son una aberración. Soy el primero en denunciarlas como una impostura: no tienen más resultado que reprimir, a menudo con graves efectos secundarios y la literatura al respecto es ya abrumadora… Para el que la quiera leer, puesto que hay personas que por fanatismo, pusilanimidad o falta de autonomía siguen cayendo en ellas, pero hay que tener mucho cuidado en las reacciones contra las mismas, ya que queriendo hacer un bien puede acabarse cayendo en un mal que se vuelva contra los derechos en general.
Me refiero al deseo de imponer pensamiento único y prohibir manifestaciones o charlas contrarias al mismo, por muy convencidos que estemos de ciertas verdades y por mucho que queramos salvaguardar al público en general de las mentiras contrarias.
Viene esto al caso por el revuelo que se ha armado por una conferencia a dar en Barcelona por un “agente del enemigo” patrocinado por el obispo de esa ciudad. El Sr. Philippe Ariño es un convencido creyente que cree que la “homosexualidad es dolorosa”, una especie de error de la naturaleza que se cura con abstinencia sexual, oraciones y mucho sufrimiento, es decir, que también cree en las virtudes taumatúrgicas de ciertas “curas”.
Que lo que dice el Sr. Ariño es falso está fuera de duda, que sin duda es antipático también, pero ¿por qué prohibirle que hable? Hay diferentes ignorantes o crédulos que hablan sin base alguna en contra de las vacunas, que creen que los rastros que dejan los aviones son lluvias químicas esterilizadoras o que la homeopatía cura el cáncer, pero no levantan generalmente esta polémica, aunque sean desautorizados una y otra vez.
Es muy importante que los menores de edad, por ejemplo, no sean sometidos obligatoriamente a estas falsas terapias, pero de ello ya se encargan actualmente las leyes en buena parte de España. Sin embargo no es importante es que vayan a oírle los convencidos mayores de edad, que son sin duda el único público interesado en escuchar esta iniciación al masoquismo.
La campaña lanzada contra el obispado y el Sr. Ariño para que suprima la charla es una equivocación bienintencionada, pero una equivocación. La Iglesia Católica tiene una doctrina muy clara al respecto, este señor la difunde y…. desgraciadamente tiene todo el derecho a hacerlo en los locales propios de la iglesia. Algunos militantes no son conscientes de que caen en el más absoluto sectarismo queriendo curar de él, porque en este caso la libertad de expresión es un hecho y prohibir la conferencia sería coartarla.
Sería más discutible si el Sr. Ariño hablara en locales públicos (como ha sucedido con otra conferencia similar en la Universidad de Cádiz), si se le subvencionara públicamente o se difundiera su fanatismo por la TV pública, pero no si lo hace en locales propios y patrocinado por una autoridad que repite lo mismo una y otra vez.
La libertad de expresión supone que tengamos que oír una considerable cantidad de dislates religiosos, políticos y sociales, pero también nos permite difundir y defender la verdad, la ciencia y la libertad. A los dogmas del Sr. Ariño se responde, porque no hay nada mejor que analizar sus “verdades” para saber como rebatir lo que no es razón sino convicción que deriva de una creencia. Silenciar nunca es bueno porque también nos pueden silenciar a nosotros y hasta puede hacer atractivo al silenciado.

lunes, 7 de septiembre de 2015

FLUIDEZ

Usar los términos correctos para cada cosa, persona y situación es una obligación de las personas cultas y educadas o de las que tienden a serlo. La corrección política al uso da un paso más y obliga más que sugiere a utilizar palabras, circunloquios y eufemismos que a veces son acertados y otras no. Se puede y se debe aceptar hasta cierto punto, pero su uso no debe ni puede convertirse en dogmático porque ni siquiera está fijado realmente y, sin mala intención ni ánimo de insulto, es tan cambiable y opinable como todo.
Hasta el siglo XIX los que no se conformaban a las simples y opresivas reglas de comportamiento sexual eran “sodomitas”, “brujas”, “herejes” y otras lindezas que suponían condenación moral, pero desde que la ciencia primero y la sociología después sustituyeron a la religión han ido apareciendo las palabras que conforman las siglas LGTBIQ…. y las que vengan; un conjunto cada vez más inmanejable por las divisiones y subdivisiones que implica y la compartimentación en la que parece encerrar a todo ser que no entre en una simplista dicotomía macho-hembra, positivo-negativo.
Casi todos los humanos acaban decantándose, unos antes y otros después por una o varias clases de comportamiento de acuerdo a sus pulsiones e inclinaciones y no siempre es posible clasificar a cada individuo en una taxonomía útil tal vez para especialistas, pero que es farragosa y no siempre clara en la vida y la conversación normales. En una sociedad más evolucionada, según la diversidad se convierta de verdad en la norma, lo lógico sería aceptar que la variedad individual es considerable y que, por tanto, también en los gustos y comportamientos afectivo-sexuales hay muchas personas de difícil clasificación, es decir, que existe una gradación y una fluidez considerables en este aspecto como en todo lo humano y que pretender etiquetar a cada individuo exactamente es más bien imposible.
Es significativo que homosexuales que han sido víctimas de rechazo social hayan tenido y aún tengan dificultades para comprender que hay bisexuales, transexuales, intersexuales, etc. y aún más dificulades para aceptarlos con naturalidad, repitiendo la historia de la desconfianza hacia lo diferente, algo muy humano, pero reforzado por los prejuicios sociales aprendidos desde la infancia y no siempre rechazados.

sábado, 14 de marzo de 2015

GAIS HOMÓFOBOS

¿Es esto posible? se dirá más de uno. No sólo es posible sino frecuente. Menos en estos tiempos que en el pasado, pero no tan raro en sociedades que más que aceptar toleran poniendo mala cara.
Viene esto a cuento por las tontas declaraciones de los famosos modistos Dolce &Gabanna, antes pareja, siempre socios y con evidente inclinación a los jóvenes musculosos, sexys y bien dotados.
Casi nunca hay que tomar demasiado en serio las opiniones políticas o sociales de famosos y famosillos, aunque son el material de que se nutren los medios más cutres, pero desgraciadamente tienen un eco desmesurado entre las gentes más desinformadas, a las que confunden más de lo que están.
Los antedichos han afirmado que la adopción por parte de gais es una aberración porque todos los niños deben tener papá y mamá y, además, ellos están en contra de niños producto de la química o procedentes de gestación subrogada. ¡Pobres criaturas, sin una MAMMA que les sirva la pasta recién hecha! Un poco más y se flagelan en público repitiendo las mismas tonterías irresponsables y crueles que salen de la boca del obispo de Alcalá.
Aparte de confundir química con biología y genética, estos dos señores demuestran ser perfectos productos de un país en el que la influencia vaticana, la tradición machista y el familismo mediterráneo alcanzan grados tan altos que se ha convertido en una isla en Europa Occidental.
Pero no hay que pensar que Italia es una excepción, se trata sólo de una cuestión de grado: el horror por la pluma, el armario virtual, la falta de enstusiasmo por las leyes igualitarias y la reducción de orientación sexual a puro roce anónimo están bien presentes entre nosotros, sin que muchos se den cuenta hasta qué punto todo esto es pura homofobia disfrazada a veces de estética y otras de ética.
Sin embargo, no hay ética alguna en negar protección a niños que de no ser adoptados no la tendrían, ni derechos a personas que demuestran tener una vocación de padres que muchos que lo son por casualidad u obligación no tienen.

sábado, 7 de junio de 2014

GENES Y TERAPIAS

Un artículo de Jenny Graves, profesora de genética en la Universidad de La Trobe, en el Washington Post, pone un clavo más en la tapa del ataúd de las mal llamadas Terapias Reparativas, tan del gusto del obispo de Alcalá de Henares y de otros distinguidos cavernícolas empeñados en convertir lo blanco en negro.

El artículo explica cómo la investigación va demostrando con pruebas cada vez más claras que la orientación sexual es innata, que hay varios genes implicados en ella y que, por tanto, no es cambiable, educable o reorientable, que no es una enfermedad, sino una característica minoritaria y que, también en consecuencia, las Terapias de marras no sólo son falsas sino que equivalen a verdaderas torturas que deforman a los individuos que las padecen, generalmente a edades o en condiciones en las que no se pueden defender.

Solo el machismo patriarcal, aliado a la obsesión sexual de muchas iglesias y religiones puede estar en contra de que haya parejas del mismo sexo que se amen, puesto que en sí mismo este es un hecho indiferente para la naturaleza. Que sea un amor no productor de hijos no lo hace menos válido como amor, ni crea problemas en un entorno en el que siempre es minoritario. Denominarlo "estéril", aunque sea correcto semánticamente, olvida que no lo es socialmente, puesto que las parejas del mismo sexo contribuyen como todas a la sociedad y pueden incluso hacerse cargo de hijos no queridos, maltratados o abandonados por los fértiles.

Justo por estos días se anunciaba una visita a Madrid del nefasto Richard Cohen, curandero insigne que presume de haber corregido las indeseadas inclinaciones homosexuales de muchos pacientes, aunque en realidad no parece haber curado a nadie y sus métodos y títulos están plenamente desautorizados por todos los psicólogos y psiquiatras serios.

Parece que el Sr. Cohen se ha encontrado con muchos problemas a la hora de encontrar locales en los que celebrar su particular aquelarre. Ya va siendo hora de que la sociedad en su conjunto tome conciencia de que no es lógico ni lícito ni medianamente humanitario mantener ciertas posturas "morales" abstractas que llevan a la tortura de individuos concretos.

sábado, 24 de mayo de 2014

TRANSGRESIONES

Edmund White, escritor de ficciones gais en parte autobiográficas, se ha sumado a las filas de los que critican, desprecian o se muestran incrédulos ante la normalización de las personas LGTB, con una extraña nostalgia de los tiempos de armario, idealizados por algunos también como los tiempos pre-SIDA y de la promiscuidad alegre y sin prejuicios. Frente a la nueva respetabilidad de gays que se casan, adoptan niños y fundan familias, el Sr. White se muestra reticente y dice que muchos de estos son hipócritas que ligan por teléfono mediante GRINDR y que solo mantienen una apariencia para comportarse de forma bien diferente.

Con ciertos amigos no hacen falta enemigos. Afirmaciones como ésta son agua para el molino de los homófobos, más que nada por su inoportunidad, porque sin duda son verdaderas, es decir, hay gente que finge un comportamiento cuando en realidad tiene otro, pero ¿sólo los hombres gais? Porque un buen número de héteros aparentan moralidad convencional y se dedican a actividades menos santas en sus horas libres.

Es como si todos los no LGTB estuvieran destinados genéticamente a la fidelidad y al aburrimiento y todos los LGTB, especialmente los varones gais, tuvieran la inclinación o hasta el deber de transgredir continuamente para llevar la vida "alegre" que gay significa. Algunos falsos progresistas inciden en esta apolillada idea constantemente, como si una orientación sexual determinada obligara a un comportamiento fijo. Los hay que hasta se enfadan si se pone mala cara ante determinados excesos e imprudencias o si se demuestra aburrimiento ante sus obsesiones, pero hay que decir que los que así hablan son en general obsesos, del mismo modo que lo son los héteros que día tras día tienen como único objetivo anotarse éxitos con mujeres diferentes... o viceversa.

Ayer, sin ir más lejos, una chica joven y mona iba a mi lado en el metro absorbida en la pantalla de su teléfono, como es habitual en estos tiempos. Una mirada de reojo me hizo ver que no leía correos ni se entretenía con un juego: tenía una amplia colección de fotos muy indecentes de hombres muy atractivos y se recreaba en cada uno con gran placer. ¿Criticaría yo a esta chica? Desde luego que no, pero ¿Diría yo que esto es lo que tienen que hacer todas? Desde luego que tampoco.

lunes, 10 de febrero de 2014

UNA GENERACIÓN DE ARMARIO

El grupo de edad de los que ahora tienen entre 60 y 70 es el primero que tuvo en España y el resto de occidente la posibilidad de salir del armario total o parcialmente. Era aún muy arriesgado a fines de los 70, pero las circunstancias cambiaron durante los 80 y los 90 y para fin de siglo no suponía ninguna hazaña particular. Los avances en la normalización de la diversidad sexual en las dos últimas décadas dejan todavía una igualación incompleta, pero más en detalles y para minorías dentro de las minorías que en general. Mal que les pese a los ultras, resulta que la sociedad española está entre las más tolerantes del mundo en cuestiones de vida privada y de las que más se aleja de dogmas religiosos, incluso entre los que se confiesan católicos.

Sin embargo, una buena proporción de LGTB mayores nunca ha salido del armario, aunque se ha ido aprovechando del ambiente favorable social y legal para vivir mejor. Pertenecen a este grupo individuos visceralmente conservadores, incluso fascistas, que viven contradictoriamente su orientación o identidad, personas que vivieron o siguen viviendo situaciones particularmente difíciles de opresión familiar y cobardes esenciales que desconfían de la realidad y tienen miedo de su propia sombra.

No hay que buscar a ninguno de estos sujetos en manifestaciones reivindicativas, asociaciones (a las que a veces asisten sin nunca ser miembros) o listas de firmas en pro de los derechos de todos: ellos se suben al barco, pero no reman, y se bajan a la menor dificultad. A veces los compadezco, pero en general me indignan, especialmente cuando no son demasiado tontos. Algunos aún viven en la fantasía del "nadie lo sabe", aunque a estas alturas nadie tenga la menor duda, no pocos se siguen escandalizando de la "desvergüenza" de los que se manifiestan y reivindican, y los hay que están en contra del matrimonio igualitario por razones que van desde la beatería a la estupidez.

Hablar con ellos no es fácil, convencerlos de que colaboren o cambien de actitud imposible. Tampoco hay que buscar aliados entre ellos, porque bastantes prefieren aliarse con el enemigo por sectarismo o porque el miedo les hace creer que así se defienden mejor.

Son la parte oculta del colectivo que solo solo es visible en los lugares de sombra, de ligues anónimos, profesionales o de vidas transcurridas entre la penumbra y el fingimiento. Es de esperar que las próximas generaciones no sean así, porque los aún armarizados de ésta ya no tienen remedio.

miércoles, 3 de abril de 2013

HOMOFOBIA Y MALA CIENCIA

Que la homofobia es producto de la ignorancia y/o los prejuicios es un postulado válido, pero también puede provenir o ser explicada mediante teorías absurdas que achacan la orientación sexual a alguna otra fobia de la persona en concreto. En este caso hablamos de un tal Gian Paolo Vanoli, uno de esos propagandistas de terapias alternativas que la tienen tomada con la vacunación sin más base científica que su desconocimiento real de la ciencia  y la voluntaria ignorancia de los estudios que no encuentran vínculo alguno entre vacunación y autismo.


Según el Sr. Vanoli, las vacunas "producen" la homosexualidad al impedir al sujeto "encontrar su personalidad", intento que queda frustrado por el mercurio y otras sustancias presentes en las vacunas que penetran en su cerebro y... lo hacen gay. Más aún, la vacuna altera el ADN de la víctima, lo que garantiza que sus hijos hereden la "enfermedad" de homosexualidad, y eso quiere decir que las próximas generaciones estarán compuestas de gays.


El Sr. Vanoli está convencido de que la homosexualidad es una enfermedad, por mucho que la OMS diga lo contrario, es una "forma leve de autismo"... pero como los gays no tienen la culpa de lo que les pasa no se los debe atacar y hasta se debe dejar que se casen si quieren. Es de suponer que entre ellos, aunque este gran científico los supone teniendo muchos hijos biológicos y transmitiendo sus malos genes, algo no muy lógico, aunque buscar racionalidad en estos flujos mentales puede inducir formas leves de esquizofrenia.

Ya lo saben los padres preocupados con que sus hijos puedan resultar autistas leves con pareja del mismo sexo, ¡NO LOS VACUNEN!

viernes, 29 de marzo de 2013

CON GLORIA A LA GLORIA

Si alguien quiere darse una idea de la moral católica, tan invariable, inhumana y obsesionada con el sexo como siempre, solo tiene que asistir a las clases que la profesora Gloria Casanova imparte en una universidad valenciana adscrita, claro está, al CEU, o Asociación de Propagandistas de esta religión tan alegre. Bastan unas cuantas frases para iniciar un acelerado viaje hacia los tiempos más oscuros del franquismo o de la Contrarreforma apoyada por la Inquisición.

Según parlotea esta cabeza clónica del amor y compasión vaticanos, una mujer puede tener la desgracia de ser violada, pero claro que, si queda embarazada, esto es una bendición de dios... porque se crea una nueva vida, algo que sin duda está en el plan de de la divinidad (como sin duda la violación), mientras que si se le ocurre abortar comete una gravísima falta digna de condenación eterna. ¡Hay que ser "provida", chicas!... Aunque se trate de una vida miserable, casada con un marido infiel, maltratador, quien sabe si el violador original, que se ofreció a reparar su falta desposándose con la víctima. ¿Divorciarse?... ¡Qué horror! Es mejor llorar mucho, aguantar los golpes, las humillaciones y correr el riesgo de ser asesinada, antes que comportarse de forma inmoral. Esto es lo que debe hacer toda esposa cristiana, más bien toda esposa, porque ya se sabe que la moral cristiana es la mejor y que debe imponerse a todos, les guste o no.

¿Homosexuales?  ¿De qué hablan?... los homosexuales no tienen derecho alguno porque lo son por su gusto, es del dominio público que el que quiera puede cambiar y hacer que le atraiga el sexo opuesto: la homosexualidad puede "reconducirse" con las debidas descargas eléctricas, eméticos, oraciones y exorcismos.

La profesora Casanova nos da una lección magistral de dónde estaría la legislación española de haber seguido dictada por los obispos y sus seguidores, entre los que se cuenta una parte sustancial del partido actualmente en el poder, cuya sección regional de Nuevas Generaciones lleva por cierto una campaña de denuncia contra el "adoctrinamiento" que puedan hacer los profesores en ciertos niveles de enseñanza, es decir, contra cualquier idea desagradable para la reaccionaria derecha valenciana expuesta en la escuela pública, que ya se sabe que debe ser cerrada para entregar todos los alumnos a los que siguen las ideas de la señora Casanova, quien tiene todo el derecho a la "libertad de cátedra"... no como esos torcidos maestros de izquierdas.

Lo único que me sorprende y me anima de todo esto es que fueron los mismos alumnos de la universidad de marras los que denunciaron este parloteo que pretende ser moral, cuando se trata en realidad de someterse a unas crueles normas confesionales, dudosamente éticas, inspiradas en el más puro sexismo e impregnadas de homofobia. Es animador que se oigan protestas en algún momento, porque sin duda se vienen repitiendo hace mucho y hasta ahora nadie se había atrevido a decir nada o a ausentarse de un aula en la que se denigra la condición femenina y a los homosexuales con el habitual "newspeak" católico de llamar amor al odio y libertad a la intolerancia.

miércoles, 20 de febrero de 2013

ESTUPIDEZ SOCIAL

La novia se entera de que el chico es gay cuando aparece el novio del marido para llevárselo el día de la boda.

Hay muchos hombres gays de mi generación que se casaron... pero con una mujer, naturalmente, porque hace 40 años no solo no era posible casarse con otro hombre, sino que el simple hecho de declararse homosexual podía traer muchísimos problemas. Es comprensible que lo hicieran, especialmente en ambientes en los que la compulsión social era muy fuerte, pero el resultado ha sido casi siempre lamentable: divorcios, neurosis, depresiones y en la mayor parte de los casos también una doble vida, sin contar con los sufrimientos de la otra víctima, el cónyuge inocente que no sabe que se casa con alguien para servir de tapadera.

Han pasado 40 años, pero aún hay países, familias, personas o clases sociales en los que los prejuicios, el amor por las apariencias, la vergüenza y la ignorancia se juntan para producir infelicidad además de ridículo. El clip de Youtube que se ve arriba es cómico y seguramente fingido, pero muy representativo de situaciones que se dan en China, en la que la compulsión para casarse es brutal, no se habla de homosexualidad y muchas familias siguen convencidas de que enamorarse de alguien del mismo sexo es una "fase pasajera", como dicen creer los terapeutas apoyados por iglesias y fanáticos.

¿Solo en China?... Desgraciadamente hay todavía muchos individuos en Europa y América que se dejan convencer por pastores, curas, psicólogos de secta beata y, sobre todo, por sus preocupados, avergonzados y egoístas padres y hermanos para hacer "lo que es debido", es decir, arrastrar a otra persona a un matrimonio de conveniencia para no ser identificado como despreciable homosexual. Que este matrimonio sea considerado "auténtico" y bendito, mientras que el de dos personas del mismo sexo que realmente se quieren se considere una "abominación" es simplemente insultante, además de también ridículo.

jueves, 7 de febrero de 2013

¿DESHIELO?

Tomen un mapa de Europa y coloreen de rojo los países en donde el derecho al matrimonio incluye a las parejas del mismo sexo o donde está a punto de incluirlas: Islandia, Noruega, Suecia, Dinamarca, Holanda, Bélgica, Luxemburgo España, Portugal, Reino Unido y Francia. Coloreen luego de rosa los estados en los que hay uniones civiles o similares: Alemania, Austria, Chequia, Eslovenia, Hungría, Finlandia, Irlanda... Vayan a América y pongan rojo sobre Canadá, Argentina y los estados de Massachusetts, Maine, Vermont, New Hampshire, New York, Connecticut, Maryland, Iowa, Washington D.C., y Washington State, a los que pronto se sumarán Rhode Island, Delaware, Illinois y posiblemente California... De rosa hay muchos más en los Estados Unidos. En México se reconoce en el Distrito Federal, pero todos los demás estados mexicanos deben reconocer los matrimonios allí celebrados; en el enorme Brasil una serie de sentencias judiciales están legalizando el matrimonio entre personas del mismo sexo y en Uruguay se votará pronto una ley en el mismo sentido, en Sudáfrica es legal... y así podríamos seguir.

Hay todavía muchos territorios en que esto no es posible y donde las personas LGTB son perseguidas y asesinadas, pero la evolución de las leyes muestra que en la progresiva conquista de derechos civiles en occidente las variantes sexuales y de género no pueden ser ignoradas, discriminadas o criminalizadas en base a viejos prejuicios religiosos y machistas.

Las creencias más irracionales y conservadoras se han opuesto y se siguen oponiendo a este movimiento, igual que se oponen a los derechos de las mujeres, a la ciencia y hasta a la democracia, en nombre de un dios del terror al que presumen representar y de sus viejas escrituras también presuntamente divinas, pero hasta ellas se dan cuenta de que en occidente al menos es una batalla perdida y que pueden retrasar, pero no impedir. El Vaticano es de las instancias que más se ha opuesto a cualquier reconocimiento, incluyendo la cesación de la persecución o discriminación, como demostró cuando en la ONU se presentó en 2010 una recomendación para que todos los estados miembros dejaran de perseguir a los homosexuales como delincuentes: el representante del Papa se negó a avalar la propuesta.

En el coloreado mapa de Europa Italia aparece como un gran bloque vacío: el único gran estado de Europa occidental en el que no hay ningún reconocimiento de parejas del mismo sexo. No es una coincidencia que el Vaticano se encuentre allí y que sea muy influyente en la disfuncional política italiana, pero la sociedad también cambia en la bota y ante la evidencia del derrumbe parece que la diplomacia del microestado macroinfluyente teocrático se orienta hacia posturas algo más conciliadoras. El Cardenal Vincenzo Paglia acaba de declarar para asombro de ingenuos "que los derechos de los homosexuales deben ser respetados y que se pueden buscar fórmulas jurídicas para garantizar herencias, derechos de visita, etc..." siempre, claro está, que se convenga que el matrimonio solo puede ser entre un hombre y una mujer... de acuerdo a las normas de la Santa Madre Iglesia. Es decir, que a partir de ahora no se opondrán, o se opondrán menos, a que se reconozcan derechos con el nombre de uniones de hecho, uniones civiles, etc, allí donde es inevitable, con la intención de poner barreras para que no se llamen matrimonio y no se llegue a ninguna igualdad real.

¿Por qué digo para asombro de ingenuos? Porque se trata evidentemente de una táctica dilatoria más que la hábil diplomacia vaticana puede usar donde le interese, para seguir aplicando la máxima rigidez en donde sea posible. Muestra un cierto deshielo válido para Italia, en la que las nuevas elecciones parecen indicar una subida de la izquierda después de muchos años de gobiernos increíbles, mezcla de beatería, corrupción e ineficacia, pero no aplicable a África y otros lugares en los que seguir manteniendo contra viento y marea que las personas LGTB son solo pecadores que se niegan a "curarse" de su enfermedad, porque en realidad nadie nace así... que lo dice la Biblia.

miércoles, 6 de febrero de 2013

PASO A PASO

La aprobación por abrumadora mayoría en la Cámara de los Comunes del matrimonio igualitario para Inglaterra y Gales marca un hito que refuerza una tendencia occidental ya imparable. Es significativo que la iniciativa haya partido del Partido Conservador y, si bien hubo algunos diputados conservadores más que votaron en contra de los que votaron a favor, la proporción estuvo cerca del 50%, lo que pone la oposición a la norma en el conjunto del espectro político y del Reino Unido en una cantidad muy minoritaria. Escocia prepara su propia ley y un reciente sondeo muestra que en la República de Irlanda casi el 75% de la población está a favor de una norma similar.

Los debates en los comunes han sido pintorescos y a veces vivos, pero lejos del extremismo y la radicalización de los que tienen lugar ahora en la Asamblea Nacional francesa. Después de todo la ley británica de uniones civiles concedía ya prácticamente todos los derechos, a diferencia del muy limitado PACS francés, y la opinión pública de las islas ha evolucionado muy rápidamente desde el puritanismo de los años 50, ciertamente más que en Francia, al menos por lo que ve en la superficie. Sin embargo, la mayoría socialista garantiza también la aprobación final de toda la ley en el hexágono, y caben pocas dudas de que la mayoría de la población tampoco se opone realmente.

Con Inglaterra y Francia, a los que se suman el pequeño Gales y próximamente el aún más pequeño Luxemburgo, el matrimonio igualitario queda sólidamente implantado en toda Europa occidental, en lo que puede verse como una ola que va de oeste a este.

La historia es paradójica y contradictoria: Alemania fue el país donde antes, más y mejor se habló de homosexualidad a partir de 1850 y uno de los lugares más tolerantes hasta 1933, pero hoy día se ha quedado sola con Italia entre grandes y pequeños países, aunque tenga también una ley de unión civil algo más amplia que la francesa. El conservadurismo de CDU y CSU es la causa, pero tiene fecha de caducidad, porque la sociedad alemana no tiene casi ningún prejuicio en contra. El caso de Italia sabemos que es más difícil, con el Vaticano interfiriendo en la política interior, pero incluso allí se ven indicios de deshielo que veremos en un próximo post.

Entre tanta mala noticia económica y política hay que alegrarse de los progresos de los derechos civiles, que no deben nunca olvidarse o posponerse con pretextos, porque sin ellos tampoco hay ni prosperidad ni libertad para muchos.

martes, 11 de septiembre de 2012

IGNORANCIA CIENTÍFICA

Se está repitiendo mucho, no solo en España, que es necesario cambiar el sistema productivo y que hay que tender hacia uno más tecnificado y capaz de producir más tecnología y mayor sofisticación de servicios. Esto no es de dudar, dada la competencia de los países emergentes, pero en vez de fomentarlo con más y mejor educación se sabotea con recortes indebidos o con espejismos del estilo de "Eurovegas", que prometen manás para traer a cambio unos pocos dólares, bastante posible corrupción y otros males que pueden costar más de lo que aportan.

Pero muchos políticos y otros responsables, no solo los españoles, hacen gala de ignorancia y desprecio por la ciencia en general, como si se tratase de algo propio de empollones o sabios distraídos y algo cómicos o, también en algunos casos, se niegan a enfrentarse a prejuicios y actitudes anticientíficas (o absolutamente anticulturales) difundidas entre sus votantes sin más razones que la superstición.

Los medios de comunicación tienen también su parte de culpa por la superficialidad, la exageración y la deformación con la que a menudo se tratan temas serios y por el eco que se da a rumores sin fundamento, como el que ligaba vacunas y autismo sin más autoridad que la de un orate que había afirmado tal cosa sin prueba alguna.

Hay una parte de la población que se siente amenazada por la tecnología porque tiene la impresión de que se aparta o va en contra de la naturaleza. Es una actitud con larguísima tradición: Horacio ya cantaba las loas de una vida campesina idealizada para contrastarla con la vida urbana de la Roma clásica y no fue el primero, pero el rechazo acrítico de la ciencia y sus consecuencias suele llevar a la creencia en los supuestos beneficios de terapias "naturales", energías indemostradas, poderes mentales y otras pamemas que en el mejor de los casos son inocuas y en el peor francamente peligrosas.

Los estudios serios suelen demostrar la falsedad de creencias basadas en suposiciones, como se ha hecho últimamente con la idealizada mejor nutrición de los alimentos llamados "biológicos" (como si todos los demás no lo fueran). La producción de estos alimentos puede ser aconsejable por razones ecológicas, pero no hay que verlos como la panacea y solución para la humanidad con la exclusión de toda otra cosa, pero esto es lo que a veces se predica en este y otros temas.

Las sinrazones anticientíficas tendrían menos peso si la educación en la ciencia fuera mejor y más general, pero creo que seguiremos con la contradicción de una población que maneja teléfonos más inteligentes que ella y que utiliza una sofisticada tecnología de la información para difundir estupideces y mantener viejas supersticiones.

En lo que a mí y a este blog nos importa ¿saben muchos clérigos y bastantes beatos que la homosexualidad no está considerada enfermedad mental por los profesionales, que no es contagiosa y que se ha demostrado que la orientación sexual no es cambiable? Tal vez lo sepan, pero no lo creen porque prefieren ignorar la evidencia para encastillarse en sus prejuicios. Hay que seguir dando gritos para que se enteren. 

jueves, 28 de junio de 2012

MACHISMO CONTRA DERECHOS

Hay bastantes estados en el mundo, especialmente en países atrasados de África y del Medio Oriente, en el que los derechos de las mujeres, los niños y las personas LGTB son ignorados, violados y ridiculizados con pretextos varios, generalmente religiosos. Sin perder de vista que las religiones son también ciertamente culpables de estos abusos, hay que reconocer que las creencias se suman y se adaptan a culturas patriarcales en las que los derechos de los machos predominan sobre cualquier otra cosa, de modo que las hembras y los varones que por orientación sexual "se comportan como hembras", son despreciados y se convierten en objetos de aversión y odio.

Es difícil que en estas sociedades cambien los conceptos mientras las mujeres y los jóvenes en general sigan sometidos y sin posibilidad de independizarse económica y socialmente, lo que no sucederá sin desarrollo económico, aunque este no es suficiente por sí mismo, como puede verse en lugares como Arabia Saudita.

Esta es una realidad incómoda en el mundo en el que vivimos, en el que unos países están en el siglo XXI y otros aún en el XV, pero el respeto cultural por la diferencia no debe confundirse con la aquiescencia a la barbarie. Nadie en Europa, América o incluso entre la élites educadas de África considera que la mutilación genital femenina sea una práctica aceptable, aunque tenga una larga tradición cultural y, del mismo modo, hay que repetir siempre que haya ocasión que el tratamiento legal y práctico de los derechos de las mujeres, niños y personas LGTB en estos países es simplemente incivilizado y brutal, que deben avergonzarse de él y "aprender" de la evolución de los estados de Europa y América.

Es cierto que muchas de las absurdas leyes contra personas LGTB vigentes en África, por ejemplo, fueron inspiradas por legislaciones coloniales victorianas en sociedades que hasta entonces habían sido menos represivas, pero hay que reconocer que el fuerte machismo predominante antes y ahora no garantizaba en ningún caso una verdadera tolerancia, una vez desaparecidas las condiciones precoloniales.

El machismo implica siempre sexismo y con frecuencia racismo, puesto que se rechaza o desprecia lo "débil", lo diferente, lo que no se conforma a las arbitrarias normas del machismo de cada lugar. Los "valores tradicionales" que a veces se predican son con frecuencia pantallas tras las que se oculta la más cruda barbarie que obliga a las mujeres a someterse y a muchos varones al disimulo permanente, lo que no quiere decir, claro está, que desaparezcan comportamientos homosexuales que tienen lugar en la clandestinidad, sin nombre ni calificación; son los países donde no hay gays, solo hombres que se acuestan con otros hombres, mientras que se ignora a las mujeres, que por pasivas pueden ser violadas, usadas o repudiadas.

Denunciémoslo siempre y sin paliativos.

viernes, 15 de junio de 2012

ORIENTACIÓN Y GENÉTICA

Un nuevo estudio aporta un importante dato sobre el origen genético de la homosexualidad, el Huffington Post en su edición norteamericana se hace eco de la publicación de Andrea Camperio, de la universidad de Padua, que ha estado trabajando sobre datos que demuestran que las madres y las tías maternas de los hombres homosexuales (no de las lesbianas) tienden a tener más hijos que las de los héterosexuales. Parece haber al menos un gen en el cromosoma X, que es el que las madres transmiten a los hijos, que al tiempo que favorece la homosexualidad masculina hace a las mujeres más fértiles y atractivas, además de tener embarazos más libres de problemas, ser más extravertidas, tener mejor vida familiar y menos ansiedad.

Esto se denomina: "Hipótesis de selección equilibrada", y demuestra prácticamente que la homosexualidad masculina en la especie humana y en muchas otras no contradice su origen evolutivo, puesto que al mismo tiempo que se favorece la homosexualidad de algunos individuos se favorece la reproducción de la especie, ya que si (al menos en teoría) los homosexuales tienden a reproducirse menos, sus madres y tías son más atractivas para otros hombres y se reproducen más.

Cierto que esto no elimina otros factores, como el que se viene estudiando de la exposición del feto a una mayor o menor cantidad de hormonas durante el embarazo, pero es un dato más que demuestra que la atracción predominante por el mismo sexo no es perversión o elección, sino que viene determinada por un conjunto de causas prenatales, lo que invalida las valoraciones morales de un hecho inevitable, al tiempo que demuestra también que no se puede simplificar diciendo que hay un "gen gay", puesto que la genética es algo más complicada de lo que a veces se populariza.

La naturaleza no es como les gustaría a muchos que hablan de "ley natural" para imponer la que ellos inventan, sino bastante más variada y contradictoria.