viernes, 15 de junio de 2012

ORIENTACIÓN Y GENÉTICA

Un nuevo estudio aporta un importante dato sobre el origen genético de la homosexualidad, el Huffington Post en su edición norteamericana se hace eco de la publicación de Andrea Camperio, de la universidad de Padua, que ha estado trabajando sobre datos que demuestran que las madres y las tías maternas de los hombres homosexuales (no de las lesbianas) tienden a tener más hijos que las de los héterosexuales. Parece haber al menos un gen en el cromosoma X, que es el que las madres transmiten a los hijos, que al tiempo que favorece la homosexualidad masculina hace a las mujeres más fértiles y atractivas, además de tener embarazos más libres de problemas, ser más extravertidas, tener mejor vida familiar y menos ansiedad.

Esto se denomina: "Hipótesis de selección equilibrada", y demuestra prácticamente que la homosexualidad masculina en la especie humana y en muchas otras no contradice su origen evolutivo, puesto que al mismo tiempo que se favorece la homosexualidad de algunos individuos se favorece la reproducción de la especie, ya que si (al menos en teoría) los homosexuales tienden a reproducirse menos, sus madres y tías son más atractivas para otros hombres y se reproducen más.

Cierto que esto no elimina otros factores, como el que se viene estudiando de la exposición del feto a una mayor o menor cantidad de hormonas durante el embarazo, pero es un dato más que demuestra que la atracción predominante por el mismo sexo no es perversión o elección, sino que viene determinada por un conjunto de causas prenatales, lo que invalida las valoraciones morales de un hecho inevitable, al tiempo que demuestra también que no se puede simplificar diciendo que hay un "gen gay", puesto que la genética es algo más complicada de lo que a veces se populariza.

La naturaleza no es como les gustaría a muchos que hablan de "ley natural" para imponer la que ellos inventan, sino bastante más variada y contradictoria.


miércoles, 13 de junio de 2012

SEXO Y AFECTO

Uno de los más serios problemas del armario para los gays 60+ ha sido la dificultad para poder establecer verdaderas relaciones afectivas. Mientras que los héteros siempre fueron animados por familia y sociedad a "sentar la cabeza" y casarse o algo parecido, los gays podían ser descubiertos como tales si se atrevían a vivir con alguien en una relación estable, lo que suponía ridículo, rechazo familiar, aislamiento y quizás persecución.

La combinación de presión social externa y homofobia internalizada sumó a partir de los 70 del siglo pasado un elemento ambiguo: la idea de que la liberación sexual daba la posibilidad de vivir libremente, sin trabas y sin sujetarse a los viejos patrones de pareja, que se veían como algo limitador, conservador, impropio de la vida alegre de los gays.

Muchos hombres 60+ vivieron en pareja de todos modos, superando los prejuicios como pudieron y rechazando una promiscuidad que nunca estuvo hecha para todos, pero otro buen número quedó prendido en una situación en la que sus necesidades afectivas eran satisfechas por familia (cuando esto era posible) y amigos, mientras buscaban sexo anónimo en un mundo subterráneo y a veces bastante sórdido.

La normalización de la homosexualidad como variante tiene, entre otros muchos beneficios, la ventaja de poder establecer y hasta oficializar una relación entre dos personas del mismo sexo, pero esto llega tarde para muchos mayores, tan acostumbrados a separar sexo y afecto y aún tan reticentes a cualquier reconocimiento real de su situación, que rechazan indignados la clasificación de "gays" y hasta critican el matrimonio igualitario, a veces con argumentos rancios y otras con un falso progresismo transgresor tras el que se esconden el miedo o el resentimiento.

Hay también héteros para los que nunca estuvo hecha la vida de pareja o que viven en lo que vulgarmente se conoce como "morbo", pero muchos gays fueron condenados a esta situación sin quererlo y ahora no siempre son capaces de salir; como el preso que no puede acostumbrarse a la libertad. Es una lástima, porque no hay edad límite para amar y la separación de sexo y afecto supone menos cantidad y calidad de ambas cosas según se crece en años, pero hay personas que nunca serán capaces de dejar la jaula en la que ahora siguen sin guardián que los vigile.

lunes, 11 de junio de 2012

RECONQUISTA Y DIVERGENCIA

Uno de los fenómenos más interesantes de nuestro tiempo, si dejamos aparte la interminable y obscena crisis económica, es lo mucho que se habla otra vez de Iglesia y lo poco que se habla realmente de religión. Cuanto más se cita lo que ha dicho el papa o este o aquel obispo, menos caso se hace de la espiritualidad y sí mucho de las implicaciones políticas de una institución cuyo sentido es cada vez menos claro en el mundo moderno. Puede que la Iglesia Católica quiera "reconquistar" el terreno perdido en España o Irlanda, pero sus deseos chocan con la realidad de que la sociedad entera, empezando por muchos que aún se consideran católicos, diverge cada vez más en costumbres, creencias y prácticas de lo que una jerarquía fosilizada insiste en imponerles.

Al hablar de esto es posible que venga inmediatamente a la mente la moral sexual, obsesión principal de unos obispos que llevan una guerra perdida contra la mujer y sus derechos y contra cualquier clase de desviación de una ortodoxia casi patológica, pero la divergencia social es mucho más básica: la Iglesia Católica aparece cada vez más como una estructura de poder fría, lejana, detentadora de privilegios sin fundamento y perseguidora de muchos de sus propios fieles con considerable mezquindad. También aparece como claramente identificada con una opción política concreta, lo que a la larga no es beneficioso ni para ella ni para el partido en que se apoya, aunque ambos crean que les conviene la alianza.

La afluencia a cultos, procesiones y devociones es engañosa porque muchos de los que acuden a estos ritos lo hacen por costumbre o simple superstición, sin que tales cosas les hagan más obedientes o sumisos, pero los que no acuden los ven cada vez más como algo igualmente mecánico, lejano, supersticioso y finalmente irrelevante y folclórico, cuando no irritante.

El apoyo vaticano a grupos secretistas y fanáticos tampoco es un signo alentador; tal vez sirvan para influir, manipular y hasta arrancar concesiones, pero generan una enorme desconfianza y nula devoción. No es creíble que la mayoría de la sociedad se afilie a estos cenáculos, pero es posible que la mayoría de los católicos que queden acaben captados por una u otra de estas tendencias, lo que contribuirá aún más a su aislamiento.

La Iglesia Católica en algunos países tradicionalmente dominados por ella, como España, se aproxima rápidamente a una seria crisis, sin que su provecta jerarquía parezca darse cuenta: la elevada edad de los sacerdotes, la falta de renovación de los mismos, la indiferencia de la mayoría de la población y la conciencia de que goza de indebidos privilegios económicos y de otra índole anuncian una profunda revisión de su situación que sin duda depende también de los ciclos políticos, pero ya se sabe que hay ciclos para todo y para el cambio político también.

LA EXQUISITA MORAL CATÓLICA


El New York Times, periódico muy lejos del sensacionalismo, ha descubierto unos documentos que deberían hacer morirse de vergüenza al Cardenal Timothy Dolan y a toda la Iglesia Católica, pero que no tendrán más resultado que el silencio o alguna que otra protesta de "persecución" o "acoso", por parte de tan hipócritas personas.
El caso es que parece que el Cardenal pagó hasta $ 20.000 a curas pedófilos para alejarlos y silenciarlos, sin la menor consideración por la justicia o las víctimas, al tiempo que montaba campañas para la "defensa de la familia", en contra del matrimonio igualitario y contra cualquier clase de ayuda para la información sexual.
No hacen falta muchas pruebas para demostrar que la "moral" católica está muchas veces reñida con la ética más elemental, puesto que el prestigio y el poder de la institución se ponen por delante de cualquier otra consideración. Para estos señores es mucho más importante el mantenimiento de secos principios abstractos que cualquier idea de humanidad, lo que invalida por completo cualquier protesta de "amor" especialmente al prójimo.
Claro que los católicos no deben considerarse como especialmente malos, puesto que durante este mes una serie de pastores baptistas en los Estados Unidos han propugnado la condena a muerte de los gais, su reclusión en campos de concentración y otras lindezas tan similares al holocausto y tan lejanas de cualquier clase de simple tolerancia que reafirman la cualidad tóxica del Cristianismo, al menos en estas versiones, tan venenosas como las islamistas a las que tanto temen.
Mensaje: se puede abusar de niños impunemente si se pertenece a una institución lo bastante poderosa como para que te oculte y hasta te pague.

sábado, 28 de abril de 2012

ABRAZOS DE FELINO


¿Se han fijado ustedes en los leones?… cuando apresan una gacela la abrazan de una forma que parece cariñosa, pero la están ahogando para devorarla, es decir, que sienten por ella el mismo cariño que nosotros por un bocadillo cuando tenemos hambre. Pero los leones no mienten, son carnívoros y deben cazar para vivir, muy al revés que la jerarquía católica que habla de amor cuando quiere decir odio y se acerca a los "infieles" a los que desprecia, y que antes hasta mandaba a la hoguera, cuando la estrategia así se lo dicta en pro de un objetivo a alcanzar.
De los jerarcas católicos no hay que esperar sinceridad alguna y tampoco demasiada ética, aunque se les llene la boca con la palabra "moral"; su reino es tan poco de este mundo que, menos para conservar privilegios, parecen vivir en otro paralelo dotado de lenguaje y principios diferentes. Están todavía frescas las absurdas, insultantes y homófobas declaraciones del obispo de Alcalá (ver post anterior) y el portavoz de la Conferencia Episcopal Sr. Martínez Camino vuelve a repetir como disco rayado que la iglesia no odia, no discrimina, no apunta, etc, … a los homosexuales… ¿No? Pues no lo parece, porque últimamente no hablan de otra cosa y con inquina reconcentrada.
Todavía estaba hablando el Sr. Martínez Camino cuando Antonio Mennini (en la foto), nuncio papal en el Reino Unido, sale con la idea de que el lobby católico debe unirse con protestantes, judíos conservadores e islámicos ídem, para impedir a toda costa que el gobierno conservador (¡oh Dios mío!) británico acabe igualando los derechos de todos y haga posible el matrimonio entre personas del mismo sexo sin llamarlo de otra manera... Si esto no es odio que venga Dios y lo vea.
La actual obsesión eclesiástica con la homosexualidad por encima de casi cualquier otro problema da para mucho análisis que no vamos a hacer aquí, porque de lo que se trata es de ver cómo esta institución pretende seguir dictando su particular agenda a toda la sociedad, una agenda confesional y dogmática, por encima de la evolución social, del consenso científico y de la voluntad de los parlamentos. La Iglesia retuerce el lenguaje para llamar libertad a la opresión, amor al odio y respeto al desprecio y, no tan indirectamente, fomenta actitudes homófobas que pueden acabar en acoso y violencia.
Lo he repetido muchas veces, pero lo diré una vez más: la principal característica de estos sujetos es la absoluta falta de caridad, lo que supone también la ausencia de cualquier amor auténtico. Lo demuestran con los homosexuales y también con sus propios fieles, a los que niegan hasta los derechos más fundamentales, como a la Profesora Galera, contra la que el obispado de Almería ha llevado una batalla judicial carísima (y que pagaremos todos) para poder echarla de su trabajo porque… se había casado con un divorciado.
La moral ante todo, aunque esté privada de cualquier ética.

domingo, 8 de abril de 2012

EL OBISPO DE ALCALÁ O LA HOMOFOBIA IGNORANTE

La jerarquía católica es en su mayoría enormemente retrógrada, pero, además, hoy día está obsesionada y furiosa con unas generaciones que la ignoran en la misma medida en que ella ignora la realidad social y científica. Hay ejemplos de prelados ilustrados o simplemente caritativos, pero abundan los contrarios: obispos cazurros que difunden odio pretextando amor y para los que lo único que cuenta es la obediencia acrítica y la conservación de poder y privilegios, aunque para esto haya que acallar todo lo que molesta y hablar hasta de lo que no se sabe.
El obispo de Alcalá de Henares, en cuya web hay "recursos para la curación de la homosexualidad", se ha largado con otra perla que demuestra total ignorancia y absoluto prejuicio:
Quisiera decir una palabra a aquellas personas que hoy, llevados por tantas ideologías, acaban por no orientar bien lo que es la sexualidad humana, piensan ya desde niños que tienen atracción hacia las parejas del mismo sexo y a veces para comprobarlo se corrompen y se prostituyen. O van a clubes de hombres. Os aseguro que se encuentran en el infierno.”!!!???
Es decir que hay unas ideologías que hacen creer a los niños que son homosexuales y algunos de estos deciden comprobarlo para lo que se dedican a la prostitución (¿a partir de la infancia?), que es equivalente a ir a unos misteriosos "clubes de hombres", y, por supuesto, aparte de ir al infierno se encuentran ya en él, porque son muy infelices, se supone, infelicidad que les desaparecería mágicamente si decidieran no prostituirse más en los clubes de marras, conocer a una buena chica católica y casarse por la iglesia, puesto que la sexualidad humana es orientable a voluntad, como se comprobaría si estos corruptos sujetos decidieran curarse de su vicio con los remedios que se proponen en la web del obispado.
Tan cómicas palabras dejan escapar un gran gazapo y este es el de que existe una orientación sexual, concepto generalmente negado por fundamentalistas de diversa laya, que se emperran en que se trata de un "estilo de vida", de una opción voluntaria, pero la risa que me da es solo nerviosa, porque este género de prédicas insiste en la demonización de una minoría a la que se tacha de corrupta, viciosa y mala, con lo que de hecho se busca su invisibilidad, desprecio y discriminación, ¿cómo soltar luego lágrimas de cocodrilo cuando algún fanático o descerebrado decide atacar a alguno de estos seres tachados de malvados, degenerados y pedófilos?
Dado que soy una persona educada no digo con todas las letras lo que pienso del señor obispo de Alcalá, pero sí que no sabe ni siquiera lo que es la caridad cristiana, de la que tanto hablan los clérigos y que tan poco practican.

jueves, 9 de febrero de 2012

PESIMISMO

Creo que los españoles, especialmente los españoles progresistas, no han medido bien las consecuencias de dar un poder tan extremado a un partido tan escorado a la derecha como el PP. El miedo a la crisis, la desilusión con los socialistas y la creencia en la taumaturgia económica de los conservadores han operado un cambio, pero no todos los cambios son buenos, como puede observarse ya. Milagros económicos no hay, pero regresión social sí.
Han empezado con el aborto y con la asignatura de Educación para la ciudadanía, la asignatura no es en realidad muy importante, pero el mensaje que se da al suprimirla o vaciarla es que los obispos mandan, que el catolicismo oficial está de vuelta con ánimo inquisitorial, demostrado aún más por la reversión a una ley del aborto anticuada, problemática y que hace lo inevitable más difícil. Pronto vendrá el tío Gallardón con las rebajas de la ley del matrimonio igualitario: inconstitucional, rebajado a unión civil, con prohibición de adoptar, seguido de los obstáculos que la Sra. Botella prepara ya para que los gays sean de nuevo invisibles en la calle y no puedan enorgullecerse de nada, ¡qué progreso! ¡qué modernidad!
Menos visible y no bien advertida es la contrarreforma educativa que medida tras medida crea un sistema que pasa de dual a fracturado, con una escuela concertada monopolizadora de clases medias y una pública descapitalizada con la que maleducar a "inferiores", es decir, una nueva entrega de la mayor parte de la educación, con el bachillerato y parte de la universidad, a eclesiásticos y adláteres fanáticos de movimientos integristas varios. Podemos sumar a esto la sanidad dual y otros ejemplos para sumirnos un poco más en una pesadilla de la que va a ser muy difícil salir, porque desalojarlos del gobierno será bien difícil e ingenuidades como la "indignación" se parecen más a picaduras de mosca que a aguijones de avispa en la armadura de una derecha recalcitrante que se llama liberal, pero que es la cazurra de siempre, con blanqueo del franquismo incluido.
Soy de los que cree que el futuro no es de ellos y que las conquistas de derechos volverán, pero no nos engañemos, habrá que volver a luchar por ellas.

miércoles, 4 de enero de 2012

LA CASTIDAD COMO PERVERSIÓN

"Joe my God", uno de mis blogs favoritos, me dirige a una noticia bastante banal y bastante significativa proveniente de un artículo del Hartford Courant firmado por Vanessa de la Torre: la diócesis católica de Hartford, estado de Connecticut (en el que el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal) pretende abrir una sección de "Courage" (Valentía), movimiento de homosexuales católicos que pretenden vivir en castidad "para no pecar", porque la orientación homosexual puede ser natural, pero "va contra la ley natural", "es intrínsecamente desordenada" y "es pecado actuar de acuerdo con ella".
He comentado muchas veces que las contradicciones de la ética católica no tienen fin: por un lado predican la sujeción a la "ley natural", pero cuando la naturaleza misma desmiente lo decretado se retiran de lo natural; no odian a los homosexuales, pero les hacen la vida imposible, porque no otra cosa es decirles que no tienen la culpa de lo que sienten, pero que lo que sienten es malo.
Pocas torturas más refinadas que negar a un individuo toda posibilidad de amor, intimidad y compañía (no solo sexo), solo porque unas oscuras frases en unos oscuros libros parecen decir que la divinidad suprema, creadora del individuo, ha decidido castigarlo arbitrariamente.
Siempre he pensado que la aproximación católica al sexo es más bien enfermiza, extraña y finalmente poco ética, porque obliga a la mayoría a una constante hipocresía y "a vivir en pecado", aunque esto debe ser bueno para que los clérigos mantengan su poder de terror y control sobre los pusilánimes. Esta es la misma iglesia que minimizó y ocultó los abusos a niños como sistema y en la que se descubren diariamente ejemplos poco edificantes, como el de Gabino Zavala, obispo auxiliar de la diócesis de Los Angeles, que ha debido dimitir al descubrirse que tenía una familia y dos hijos adolescentes.
La iglesia católica, entre otras, se ensaña con los gays, a los que demoniza y hostiga constantemente, de modo que no debe extrañarle que los homosexuales conscientes le tengan una sana antipatía.